Budín húmedo de limón

29.7.12

Habia dicho en mi entrada anterior que algún día les iba a contar de Hildi...

Hildi es una de esas personas que a mi siempre me pareció sacada de un cuento de hadas... porque hasta su nombre lo es no? Heidi, Hildi...  Aunque su vida, a pesar de vivir en un lugar maravilloso, no lo había sido siempre así. Basicamente como me contó algún día cuando la visitaba en su casa, le habia tocado vivir la guerra... ustedes se imaginarán el resto. Pero eso es otra historia, que no viene al caso. Aunque fascinante también... Podía quedarme horas escuchándola hablar.

Ya cuando la conocí debería tener cerca de 70 años, un poco más o un poco menos. No lo sé a ciencia cierta.. porque en ese entonces si había algo que no me preocupaba era la edad de las personas, simplemente podía ser mayor.... y ahí quedaba la cosa...
Todo en ella era alegría, orden, meticulosidad, pero también generosidad y por sobre todas las cosas energía!

Recuerdo como si fuera hoy cuando la veía cortar el pasto del jardín de su casa en la montaña... más de una vez pensé que se iba a ir cuestaba abajo, llevada por la cespedera... para terminar sumergida en las aguas del Lac Leman!
Hildi fue una de esas personas que hizo acrecentar en mí el amor por la cocina, especialmente por la pastelería, cuando día tras día era su ayudante en Caux, un paraje suizo donde yo sí me sentía en un cuento de hadas porque vivía y trabajaba en un castillo.... y esperaba que el principe azul (que nunca llegó ahí!!) se me apareciera por la ventana...

 


Mi habitación solía estar ubicada en la última torre de la izquierda y desde ahí me deleitaba viendo hacia un lado Suiza y hacia el otro Francia y las nubes que muchas veces estaban por debajo de mi habitación. Entonces ahí más que en un cuento de hadas me sentía en el paraíso!!!!

Fue en este lugar donde conocí y aprendí muchos de los secretos de la pastelería que hoy sé.
Fue Hildi quien me enseñó a hacer las mejores trufas de chocolate y miles de trucos para ahorrar en la cocina, materia en la que ella era toda una especialista.
Muchas de las recetas dulces que hoy preparo en casa me las dió Hildi, quien compartía todo lo que sabía. Nunca fue celosa de sus conocimientos, al contrario, la llenaba de alegría ver gente joven en la cocina junto a ella!
Y la receta de la torta de cítricos que preparé para el té del día del amigo es de ella.. De alguna manera fue una forma de tener a todos mis amigos suizos un poco más cerca ese día y acordarme de mis días en uno de los paisajes más perfectos que he conocido hasta ahora.

Esta receta es simple, rápida de preparar y lo mejor de todo? Riquísima!



Ingredientes:
75 grs. de manteca
200 grs. de azúcar
2 huevos
1 pizca de sal

Cáscara rallada de 1/2 limón
225 grs. de harina
1 cuch. de té de polvo de hornear
90 grs. de crema

Preparación:
Batir con batidora la manteca junto con el azúcar y la sal.
Agregar los huevos de a uno y la cáscara de limón rallada, batiendo bien entre cada uno.
Agregar la harina tamizada con el polvo de hornear intercalando con la crema.
Colocar en un molde enmantecado y hornear por aprox. 50´

Al sacar la torta del horno cubrirla con la siguiente preparación:
Disolver a fuego fuerte el jugo y la ralladura de 1 limón con el jugo de 1/2 naranja y 100 grs. de azúcar.

Una vez que la torta se haya impregnado de este líquido desmoldarla y si lo desean cubrirla con azúcar impalpable

Esta es la receta original, pero pueden hacer la mezcla de cítricos que se les ocurra: mandarinas, pomelos, naranjas, limones obviamente... Solo es necesario mirar que tenemos en la cocina y animarnos!

Ojalá se animen a prepararla! Tiene el sabor de las cosas simples de la cocina! 


Nos vemos pronto! 

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1 comentario:

  1. ay que lindo.... ya que no puedo ir ni a Suiza ni a Francia, pondré en practica la receta...

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© ALMA CALMA Maira Gall.