Alfajores de maicena

26.4.14

Esta entrada la preparé hace tiempo... porque debo confesar que mi ausencia por estos lado se debió a que una vez más me quedé sin compu. Pero acá estamos con  nuevo aparato... adaptándome. 

Cuando preparé esta entrada, estaba feliz...más feliz de lo habitual, porque mi querida amiga Marce llegaba por cuestiones de trabajo a Buenos Aires y como siempre se quedaba en casa.
Y su llegada no es cualquier llegada. 

Los días previos empiezo a palpitar su venir, a recordar mentalmente todo lo que tengo que preguntarle y contarle no sea cosa que me olvide, nos olvidemos de algo. 
Empiezo también a hacer el listado de los lugares donde llevarla, que tienen que ser varios para continuar con la tradición de en uno tomar una copa, en otro comer la entrada, en otro el plato principal, para finalmente llegar a donde comeremos el postre y tomaremos cafecito, para volver a casa con la panza llena y el corazón contento. Simplemente felices!

Como leerán entre líneas… a las dos nos encanta comer… y charlar…comer y charlar… y así podemos pasar los días sin más. 

Siento que mi casa con su llegada se llena de alegría, de valijas. De bolsas y más bolsas por todo lo que suele comprar para llevar a sus pagos.
Y así como nos gusta comer sé que si hay algo que le gusta comer son mis alfajorcitos de maicena, qué, modestia aparte… son riquísimos. Para Marce son simplemente maicenitas. 

Así que organizando su llegada, puse manos a la obra para prepararlos ya que llevan su tiempo y paciencia… mucha paciencia.

Preparar la masa y dejarla descansar.
Estirarla, con cuidado, con mucho amor, para que conserve la temperatura y no se resquebraje.
Cortar las tapitas.


Llevarlas al horno, cuidando especialmente el tiempo y la temperatura correcta.
Dejarlas enfriar.


Para finalmente empezar a armar los alfajores. Primero el dulce de leche y después el coco rallado.


Todo esto siempre unos días antes de lanzarnos a comerlos… para que el dulce de leche humedezca la masa, para que la masa se funda con el dulce de leche.

Pero el mejor momento es cuando ya están listos, sobre la masa y Marce me dice sintiéndose como en su casa: tomamos unos mates?


Estos momentos, simples de la vida, con amigas del alma, no son acaso impagables?


La receta que utilizo de los alfajores es la del recetario de maicena que está por todos lados.

P/D: entre alfajorcito y alfajorcito: 
Cervecita en el lobby del paquetísimo Hotel Alvear. 
Tapas + tragos + vinito en Florería Atlántico. Imperdible!  
Cerveza en la barra del aristocrático y "very british" The Brighton. Sino lo conoces todavía no dejes de ir. Ideal: de lunes a viernes.  
Además y como si esto fuera poco debo confesar que algunas noches la cena fue en casa. En el menú no faltó: Tortilla de papas. Tallarines caseros (amasados por Marce) con ragú de carne y por si acaso champignones frescos salteados. Tarta de peras con especias y crema batida... 

Marce: espero que vuelvas pronto!!!!! Siempre serás bienvenida en casa. 

Buen domingo! 








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