Roll de focaccia & paté de tomates secos

20.1.15


Si hay algo que me llena de felicidad en la cocina es el olor a pan casero recién sacado del horno…
En realidad todo el proceso de preparar y amasar pan en casa es para mí momento de disfrute, más del que habitualmente representa, en mi caso, la cocina.
El aroma a levadura fresca, el pispiar cada tanto la masa para ver como va creciendo me colma de felicidad, mucho más aún cuando el resultado final es como en este caso simplemente delicioso. 
Entonces sí se me hincha de orgullo el corazón por haberle ganado el partido a la levadura, un elemento que no siempre me lleva a buenos resultados.


Esta receta que hoy comparto con ustedes es de las primeras que publico, podríamos decir, en la categoría salado en este blog. Confesión de más, ya que supongo se habrán dado cuenta, mi fuerte en la cocina es lo dulce en todas sus versiones.



Hace tiempo que la boca se me hacía agua cada vez que veía esta receta en el libro "Recetas para compartir" de Juliana López May que, y si bien no es dulce, tiene a la harina como nexo por mi amor por la pastelería.

En medio de las horas de la siesta en casa de mis padres, finalmente puse manos a la masa.

Mientras tanto un montón de recuerdos se vinieron a mi mente... La hora de la siesta, eterna para mí, era el momento de chica, de apoderarme de la cocina sin importarme si era verano y la temperatura espantaba a todo el que quisiera pasar por ahí. 
Recuerdo esas horas improvisando nuevas recetas, en su mayoría de un hoy desvencijado y viejo Doña Lola por tanto uso, con que deleitar a mi familia y amigos en las largas tardes de verano ya sea para compartir a la sombra de un árbol o al borde de la pileta. 
Recuerdo también que muchas veces disponía de toda la mise en place como si de un programa de TV de tratara y preparaba la receta como si me estuviesen filmando...le hablaba a una cámara que obviamente no existía!!! 

La receta original de este rollo de focaccia venía con un relleno de pesto de aceitunas negras, que decidí reemplazar por un rico y casero paté de tomates secos que por esos días había en la heladera de mi madre. 


El resultado es un roll esponjoso por dentro y crocante por fuera, ideal para cortar al medio y armar deliciosos sandwiches con lo que tengamos a mano. 




Receta
Ingredientes:
1 kg. de harina (100% blanca o 30% blanca y 70% integral)
20 gs.sal fina
20 gs. de levadura fresca
1 cucharada de miel
1 chorrito de aceite de oliva
Agua tibia cantidad necesaria
Orégano fresco.
Sal gruesa
  
Preparación:
Precalentar el horno a 180°.
Hacer el fermento colocando en un bowl la levadura, miel, agua tibia y un poco de harina. Luego poner el bowl en un lugar cálido y dejarlo hasta que la levadura haya crecido como una esponja.
En un bowl colocar harina y sal. Mezclar bien y hacer un hueco en el centro. Meter allí la esponja con un chorrito de aceite de oliva y comenzar a amasar agregando agua tibia hasta formar un bollo. 
Terminar de amasar en la mesada, si es de madera mucho mejor. 
Dejar reposar tapada en un lugar cálido hasta que duplique su volumen. Desgasificar y darle forma de rectángulo. Pintar con el paté de tomates y orégano fresco y enrollar.
Cortar en rodajas de 2 cm. y ponerlas en una placa. 
Leudar nuevamente, rociar con oliva, agua y sal gruesa. Hornear por unos 20 – 25 minutos dependiendo del tamaño. Dejar enfriar sobre una rejilla antes de comer.





IMPRIMIR RECETA

1 comentario:

  1. Mmmm. Que rico! yo le pondría jamón crudo, unas hojitas de rucula y me voy de pic-nic!
    Excelente Ale

    ResponderEliminar

Me encantaría poder leer tus comentarios.....

© ALMA CALMA Maira Gall.