¡Felices Pascuas!

8.4.15


Mis saludos de Felices Pascuas, soy consciente, llegan un poco tarde. Pero como dice el dicho, más vale tarde que nunca.
Fue un fin de semana rebosante de familia, sobrina, aire libre, sol... mucho sol, amigos.

Un fin de semana de disfrute y relax. De días en la cocina, aprovechando que en casa de mi madre las mesadas abundan, la luz entra por todos lados, y en medio, blanca e impoluta, una gran mesa donde desplegar moldes, espolvorear harina, amasar sin miedo al precipicio en que me veo sumergida en la pequeña mesa de mi pequeña cocina de mi pequeño departamento!
En fin... que más puedo pedirle a un fin de semana?

Hoy, no hay recetas, pero quiero compartirles estos días en mis pagos... rodeada de naturaleza y disfrutando, como siempre digo, de las cosas pequeñas y simples de la vida...
Pasé horas mirando el fresno que se ve desde la ventana de la cocina o desde el fondo del jardín: amarillo, dorado. Una bola de oro que, particularmente, pretendía guardar en la retina del ojo, a sabiendas de que en breve sus hojas comenzarán a caerse.

Una semana es lo que duran sus hojas completamente amarillas según comentario de mi madre. Después... como salido de un cuento de hadas el hechizo se rompe y solo quedan sus ramas desnudas.



Hubo caminatas y bicicleteadas en compañía de mi madre y mi sobrina.
En cada una de ellas quedé y volví a quedar enamorada de las flores de la Pasionaria que juntamos, fruto incluido, una y otra vez.
Colgaban como si nada de los alambrados, esperando que alguien las encuentre.



¿No me digan que no es perfecta?

Leí por ahí que esta flor ostenta el nombre de Pasionaria desde el siglo XVII, cuando el Papa Pablo V consideró que era la representación de la Pasión de Cristo, por los filamentos que componen la flor y que evocan a la corona de espinas de Jesucristo; además, los estambres representarían las cinco heridas en su cuerpo, los tres estilos, los clavos de la cruz y los pétalos, a los doce apóstoles.

¿Será por eso que florece justo para este época?

Hubo tiempo también para juntar pétalos en el jardín y agregarlos a la bandeja que, en la más absoluta oscuridad como parte del proceso de secado, espera su turno para convertirse, gracias a las habilidosas manos de mi madre, en bolsitas de popurrí y que formarán parte de su nuevo proyecto post jubilación.

Esto es solo un adelanto. En breve les contaré más!!!
Por ahora disfruto del color de los pétalos ya secos y el aroma que desprenden en casa.



No faltaron tampoco las trepadas al árbol de mandarinas cada día para juntar aquellas que ya estaban maduras y con las que preparar el jugo fresco y recién exprimido de cada mañana.
Mezclado con jugo de naranja es una de mis combinaciones preferidas para el desayuno!
Amo las mandarinas a pesar del olor que dejan en las manos. Y estas especialmente, sin semillas y porque además creo que la fruta cortada y consumida directamente del árbol tiene otro sabor...

Al árbol de mandarinas, se suman un limonero, un ciruelo y una pequeña quinta con la que abastecer la cocina de zapallitos, rúcula, tomates, chauchas, lechuga, espinaca, acelga e hierbas varias entre en algunas otras cosas.También hay, en medio de los canteros, dos árboles de granadas, que dan esta fruta divina!


Obviamente cociné y mucho como no podía ser de otra forma.
Pero como les adelanté, en esta oportunidad no hay receta, pero sí estos fantásticos tallarines amasados a mano y cortados a cuchillo con los que festejamos el Domingo de Pascuas.


¿Qué más se le puede pedir a la vida?

En mi caso que nos siga proveyendo mandarinas, limones, granadas, flores de la pasión y tallarines caseros recién amasados que cada tanto tengo la dicha de compartir!
Que nos siga regalando tiempo para disfrutar de la vida y que seamos capaces de encontrar belleza con solo mirar al rededor!

¡Felices Pascuas!
¡Nos vemos pronto con muchas recetas y muchas noticias!
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