Aramburu Bis

23.7.15



Sublime. 
Creo que esa es la palabra que mejor describe la experiencia gastronómica en Aramburu Bis. 
Más de una vez en la noche me dije a mi misma y le decía a mi amiga con la que compartimos la comida: ¿cómo no vinimos antes? 
Como si esto fuera poco entre bocado y bocado nos repetíamos y asegurábamos cada una por su lado que ninguna de las dos había comido taaaan bien en los últimos tiempos. La repetición de las "a" no es un error, sino simplemente el énfasis que quiero poner en la palabra. 
Y esto no es poco decir: me encanta comer, soy crítica cuando lo hago y mi amiga en cuestión es, nada más y nada menos que chef... Dúo dinámico si los hay, al menos por diversión, en materia gastronómica! 

Perdido, en una esquina del barrio aún más perdido de Constitución, llama la atención y es fácilmente reconocible por su fachada de azulejos verde inglés. 
Ambientación simple y descontracturado, sus paredes están cubiertas de estanterías con productos seleccionados y a la venta. 
Cocina a la vista. Impecable, impoluta, inodora e incolora. 
No hay una pizca de humo ni olor que uno pueda llegar a percibir. Tampoco el ruido de una cuchara rozando el fondo de la olla, ni de un tenedor caído por descuido. 
La perfección está controlada en cada uno de los detalles de la cocina y el servicio. Solo uno a modo de ejemplo: los platos donde se sirve la comida, de cerámica en casi todos los casos, llegan calientes a la mesa ayudando a mantener la temperatura de la comida hasta que uno prueba el último bocado. Sean sinceros ¿no están casi en extinción los restaurantes que aún mantienen este detalle? 

Llegamos temprano, aunque unos minutos demoradas del horario de nuestra reserva, dispuestas a disfrutar de la comida y la charla. 
Una panera simple, repleta de panes caseros y acompañada con manteca de tomillo llegó para abrirnos el apetito con solo sentarnos. Como acompañamiento un chupito de Cinzano Rosso, Cynar (cada vez más de moda) y agua tónica.


Hicimos el pedido completo, de una sola vez y casi al unísono después de haber sopesado todas las opciones, previa indicación del orden y los tiempos que deseábamos en el servicio


Entrada: Mollejas de ternera, textura de hongos y puerro frito:


Principal 1: Ñoquis souffle, naranja, azafrán, calamar, ajo y tinta de calamar:



Principal 2: Carrillera, ensalada tibia de cebada perlada con albahaca y tomate y mix de verdes:



Para acompañar: Serbal Viognier 2014 de Bodega Atamisque. 

Nos tomamos un respiro en el medio de tanta cosa rica para hacer la elección del postre. Finalmente nos decidimos por el Arroz con leche con dulce de leche, granita de tofi y crumble de canela. 
Que decirles de nuestra sorpresa cuando el arroz con leche llegó acompañado, regalo de la casa, por un postre de yapa (ni que hubiesen sabido que somos golosas de alma!): Torta de chocolate, helado de café y crocante de cacao. 



¿Qué más pedirle a una cena? Simplemente que no termine nunca. Pero como todo en este mundo, la comida también llegó a su fin, acompañada por una copita de otro nuevo descubrimiento: Henry Cosecha Tardía de Bodega Lagarde.

En el trayecto de vuelta a casa me quedé pensando en algo que leí por ahí. Dicen que la comida es una experiencia, que tiene la capacidad de hacernos viajar en el tiempo, despertando recuerdos y vivencias. 
Eso fue exactamente mi paso por Aramburu Bis: una experiencia. 
Una explosión de sabores y sensaciones con cada bocado. 
Surgieron en mí esas ganas de querer el plato para mí sola, de no querer compartirlo. 
Fue traer al presente recuerdos del pasado, de mi infancia. 
Fue volver a ver la fuente transparente en la que en casa de mis padres se presentaba a la mesa el arroz con leche con frecuencia casi semanal. 
Fue recordar a mi madre sacando del horno los platos ya calientes para servir sus fideos caseros y que no pierdan temperatura en los fríos días de invierno. 
Fue sentirme mimada en todo momento. 

Personal atento, sin ser invasivos, buscando sorprendernos, cuidarnos o simplemente queriendo hacernos sentir como en casa. 
Vi algo que también hace mucho tiempo no veía en un grupo de trabajo: PASIÓN. 
Y experimenté algo que nunca antes había sentido: estar pagando por algo que no tenía precio. 

Por todo esto solo puedo decirles: ¡FELICITACIONES! 
Seguramente haremos BIS!


No dejen de visitar esta esquina! 

Aramburu Bis
Humberto Primo 1207
Te: 4304-5697
Facebook
Guía Oleo
Martes a Domingo de 12:30 a 23:30 hs. Lunes cerrado
Importante: Solo efectivo! 





IMPRIMIR RECETA

No hay comentarios.

Publicar un comentario

Me encantaría poder leer tus comentarios.....

© ALMA CALMA Maira Gall.