Linzertorte

31.7.16


Mi amor por Suiza viene desde chica. Creo, que desde que llegaban a casa de mis padres los almanaques de la semillera Ciba Geiby, para cada Navidad. Natu G. vos más que nadie sabe lo que eran esos almanaques!!!
Entonces, lo recuerdo como si fuera hoy, yo quedaba absorta ante esos paisajes suizos de una perfección impensada. 
Tejados cubiertos de una capa de nieve que más que nieve era para mi crema chantilly! Campos verdes salpicados aquí y allá de flores con sus vacas pastando. Casas de madera, con ventanas repletas de flores, dibujos en sus paredes y escudos en las puertas. 

Para mi, esperar esos almanaques, en una época donde no había internet sino los libros o revistas a los que uno tuviese alcance, significaba aumentar mi admiración por un país tan lejano como inalcanzable, mientras soñaba con algún día visitar ese tierra que, al menos a mí, me robaba suspiros.... 

Los años pasaron y finalmente aterricé en el país que de niña me robaba suspiros y donde la perfección y la honestidad son moneda corriente.
Aún recuerdo como si fuera hoy cuando un 3 de enero puse mi primer pie en Ginebra en el día más frío que había vivido hasta entonces mientras la nieve todo lo cubría! 
Un curso de postgrado en hotelería me esperaba porque, casualidades o causalidades de la vida, la cuna de la carrera que había elegido era mi amada Suiza. 
Todo eran suspiros y comentarios de admiración para una "pajuerana" como yo que llegaba, casi sin escala, desde mi pampa natal a las Europas!



La vida quiso que al tiempo, mi alma y mi espíritu inquieto, me vieran aterrizando nuevamente en la capital helvética, en un templado día de julio para convertirme por un tiempo en reina sin reino y princesa sin príncipe!
Digo esto porque entonces supe trabajar en un palacio, de esos de cuentos, que nunca había visto en los almanaques que llegaban a casa de mis padres, pero que descubrí que en Suiza también existen!

Un palacio de verdad, con cúpulas, historias palaciegas, secretos, amores y desamores. 
Un palacio que elevado sobre la montaña sabía mirar imponente sobre el Lac Leman, el Chateux de Chillon y la famosa Montreux con su aún más famoso festival de jazz.

Caux Palace, el palacio en cuestión, supo ser allá lejos y hace tiempo un hotel de lujo al que llegaban nobles y familias adineradas de toda Europa para pasar sus vacaciones y disfrutar de las bondades del clima suizo y las maravillosas vistas sobre el Lac Leman: a un lado la Suiza misma y hacia la otra orilla la vecina Francia. 
Con la llegada de las guerras mundiales el Hotel dejó de recibir huéspedes hasta que finalmente cerró sus puertas y así permaneció, cerrado, por un largo tiempo hasta que fue adquirido por una ONG y convertido en escuela de hotelería y centro de conferencias durante el verano europeo. 
Y allá llegué yo, a ese centro de conferencias para trabajar en el más cosmopolita de los mundos. 
Ahí supe que había países que jamás había escuchado, recibimos y atendimos presidentes e hice amistades que al día de hoy perduran desparramadas por los cinco continentes. 
Escuché historias tan opuestas como enriquecedoras. Aprendí "Scotish Dancing" y escalé montañas para ver los amaneceres más lindos que puedan verse en este mundo. 


Comí fondue, no una sino varias y descubrí la raclatte! 
Me "empaché" de Gruyere. Sí, del verdadero, el que no mide más de 10 cm de alto y no tiene y nunca tendrá ningún agujerito en su interior. 

Y tuve la inmensa oportunidad de conocer a la persona más encantadora que se puedan imaginar: Hildi. 
Una suiza admirable que con sus, en ese entonces 60 años, supo enseñarme y transmitirme todos sus conocimientos sobre pastelería. 
Entre ellos la receta de esta Linzertorte, tarta típica para recibir los festejos del 1 de Agosto, en los que Suiza se viste más que nunca de rojo y blanco para celebrar su Día Nacional.

Un día que siempre esperábamos ansiosos para, después de cenar, subir en procesión con la gente del pequeño pueblo de Caux y al son del "Alpenhorn" o "Trompa de los Alpes" hasta el lugar indicado por la comuna para, con la caída del día, encender hogueras, comer "pain au chocolat" acompañado de jugo de manzana y ver el espectáculo más asombroso de fuegos artificiales sobre toda la costa del Lac Lemán. 



Y hoy, aunque a miles de kilómetros de distancia de mi querida Suiza, decidí preparar esta receta para festejar "su" día.
Esta tarta tiene dos características que la hacen única.
Por un lado la masa preparada con frutas secas (yo utilicé almendras procesadas caseramente), canela y ralladura de limón como ingredientes distintivos y el relleno: mermelada de frambuesas.
Mi recomendación es que elijan la mejor mermelada que encuentren en el supermercado ya que hará la diferencia! En mi caso utilicé una que me recomendaron en el negocio de delicatessen amigo y que no me defraudó. Sin conservantes tienen todo el sabor de la frambuesa! 
La masa hay que trabajarla con mucho cuidado evitando agregarle harina durante el amasado. 


¡Feliz día quería Suiza!
Algún día nos volveremos a ver... mientras tanto seguiré preparando Linzertorte cada 1 de Agosto!!!

Receta

Ingredientes

  • 150 grs. azúcar
  • 150 grs. manteca (a temperatura ambiente)
  • 1 huevo
  • 1 pizca de sal
  • 1/2 cucharada de té de canela en polvo
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 pizca de clavo de olor en polvo
  • 150 grs. de almendras 
  • 250 grs. de harina
  • 450 grs. de mermelada de frambuesa
  • 1 huevo (para pintar)

Preparación

  1. Encender el horno a 175ºC.
  2. Enmantecar y enharinar un molde redondo desmontable (yo utilicé un molde cm x  cm de alto)
  3. Moler las almendras en la procesadora lo más finamente posible. 
  4. Batir con batidora eléctrica el azúcar con la manteca hasta que la preparación esté cremosa.
  5. Agregar el huevo y seguir batiendo.
  6. Agregar la sal, canela en polvo, ralladura de limón, clavo de olor, almendras molidas y harina.
  7. Mezclar y formar un bollo.
  8. Estirar 2/3 de la preparación y forrar el molde para tarta.
  9. Cubrir con la mermelada de frambuesas.
  10. Estimar la masa restante y formar el enrejado deseado.
  11. Pintar con huevo.
  12. Llevar al horno por 50´-60´.
  13. Retirar del horno y dejar enfriar.

IMPRIMIR RECETA

5 comentarios:

  1. Pero qué linda experiencia Ale!! Un sueño haber podido estudiar y trabajar ahí! Y divina esa torta y tus fotos. Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son los beneficios de la hotelería/turismo!!! Demandantes pero con estas cosas! Beso grande!!!

      Eliminar
  2. Pero qué linda experiencia Ale!! Un sueño haber podido estudiar y trabajar ahí! Y divina esa torta y tus fotos. Un beso!

    ResponderEliminar
  3. Que linda historia Ale! Divina la tarta, ya me imagino que debería estar super deliciosa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Mica!!! Beso y buena semana!!!

      Eliminar

Me encantaría poder leer tus comentarios.....

© ALMA CALMA Maira Gall.