Cocinas amigas: Las Montenegro

1.6.18


 Y de la cocina de los Fraguas Arzuaga salimos con los pinchos de morcilla de burgos bajo el brazo, caminando despacio entre charla y charla rumbo a la casa de las Montenegro. 
Y como es común en los pueblos del interior entramos con solo golpear las manos y al grito de: "llegamos!"



Allá nos esperaban "la" Marta Susana y "la" Monena, cada una de ellas enfrascada en los quehaceres que repiten cada verano como si de un ritual se tratase. 
¿Uno de ellos? Juntar las nueces de los nogales del jardín y pelarlas. Para un lado las nueces enteras. Para el otro las mitades y, al tacho en el piso, las cáscaras. 


Enseguida y ni lenta ni peresoza me sentaron, o me senté, a colaborar con la tarea en la larga mesa del comedor y a seleccionar nueces enteras me dedique por un rato mientras la charla, amena, se sucedía.


La primera vez que fui invitada a la casa de las Montenegro, fue un almuerzo pantagruélico, de esos inolvidables con el cura del pueblo sentado a la cabecera de la larga mesa del comedor. 
El Pastel de Novia, una preparación típica de esta zona en base a pollo y merengue que será motivo de otra historia o mejor dicho de otra cocina amiga que nos llevará a Santiago del Estero en breve, llegó a la mesa y del cual y tras repetir porción, vine a enterarme que era la entrada y al Pastel de Novia se sumaban, como plato principal, tallarines caseros con salsa de chorizo y salchicha parrillera y para concluir arrollado casero relleno de dulce de leche. 
O sea... en esas condiciones y con sobremesa eterna fue que conocí a las Montenegro, con el cura en cuestión intentando bendecir la mesa mientras la Monena la decía: Padre acá no hay tiempo para bendiciones que yo ya tengo hambre!
Y fue ahí que de pronto me sentí parte de una película, de un viaje, de esos momentos que tienen la habilidad de transportarte sin saber a donde ni como, pero en el que uno, o al menos yo, es inmensamente feliz por el solo hecho de sentir que el tiempo se detiene, casi en el fin del mundo y que todo lo que reina es disfrute. 

Y ahora volvimos, después de un tiempo, con la excusa de visitarlas, almorzar juntas, ponernos al día y aprender a hacer la famosa tarta de cebollas de las Montenegro y visitar su cocina por supuesto!



Una cocina chica pero de donde salen manjares cada verano, cuando la casa reboza de familiares y amigos, cosa común en El Rodeo, Catamarca. 
Me encanta la combinación del verde y amarillo en sus muebles que habla de otra época y su distribución que, con solo darte vuelta, te permite tener todo al alcance de la mano.
Y así como me encantan las cocinas de revista, también me encantan estas cocinas, las verdaderas que con lo que hay y lo que tienen brillan cada día.
Pero sí tengo que decirles, que si hay algo que se lleva todos los aplausos es la vista desde su ventana, o desde cualquier ventana de la casa: varios centenares de hortensias, hubo un tiempo en que las llevaban contadas, rodean toda la casa y vienen a confirmar que, las hortensias, no espantan el matrimonio!

El programa incluyó primero almuerzo. Nuestros pinchos de morcilla para arrancar para pasar después al asado que había llegado del cumpleaños de alguien en el pueblo, con ensalada como guarnición. Para terminar y como no podía ser de otra forma en tierra de membrillos y nogales, bombones armados en el momento, con nueces y dulce de membrillo de producción propia.

Y así como quien no quiere la cosa y como programa post almuerzo, para evitar la consabida hora de la siesta, nos metimos en la cocina para preparar la famosa tarta de cebollas de las Montenegro, que al final era en parte para lo que habíamos ido, y mientras "la" Marta Susana ponía manos a la masa yo obviamente anotaba y sacaba fotos.




La casa de las Montenegro y ellas incluidas por supuesto, es para mí, de esos lugares en el mundo donde me quedaría días y días y donde uno tiene que ir sin apuros. Tienen y respiran un encanto especial, ese y sin exagerar, del que yo haría un libro, porque para mí, "las" Montenegro, son dignos personajes de una novela!

No seré yo quien lo escriba, no está dentro de mis habilidades, pero mientras tanto disfruto cada vez que pueda de pasar por su casa, golpear las manos y compartir un momento con ellas, mientras disfruto de uno de esos lugares mágicos, al menos para mí, que tiene esta provincia.




Gracias chicas (ustedes me entienden con lo de chicas!) por recibirme!
Espero que sea hasta pronto, hasta que el calor vuelva por estos pagos ya que ustedes, según me dijeron, no son chicas de frío!


Con ustedes la receta:

Receta

Ingredientes 

  • 3 tazas de harina 
  • 1 pizca de sal
  • 1 taza de leche 
  • 1/2 taza de aceite 
  • Pimentón a gusto 
  • 1 kilo de cebollas 
  • 150 grs. de queso crema 
  • 4 huevos 
  • Queso rallado (a gusto) 

Preparación 

  1. Masa: hacer un circulo con la harina sobre la mesada. En el centro colocar la leche, el aceite, la sal y el pimentón. Ir integrando la harina de a poco hasta unir los ingredientes secos y los líquidos. Formar un bollo. Dejar descansar 30`. Estirar la masa y colocar sobre una asadera o fuente redonda apta para horno. 
  2. Relleno: pelar y cortar las cebollas. Cocinar en en una sartén con aceite a blanco. Colar para sacar el líquido que hayan desprendido las cebollas durante la cocción. Batir los 4 huevos, agregar sal y pimienta a gusto y el queso crema e integrar. Por último agregar las cebollas cocinadas y frías y abundante queso rallado. 
  3. Colocar el relleno sobre la masa. Decorar los bordes y llevar al horno hasta que la tarta esté dorada y el relleno firme. 

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3 comentarios:

  1. Mira lo que lograron las Montenegro y su tarta de cebollas!! Que despues de años literales, vuelva a leer un blog, y encima a comenta!! Me trasladaste al pasado asi de golpe!! Divina la casa de las hermanas, la cocina!! un amor, cocina de verdad y para usa a pleno!!! Besos!!!!

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    1. Entonces, las Montenegro leerán tu comentario! Porque ellas para que te des una idea no saben que es un blog ni instagram ni nada de lo que les hablé! Así que quedé que una vez que publique la historia se las iba a imprimir y llevar. Así que ahora irá también con tus comentarios!
      Besos y que tengas un lindo fin de semana!

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  2. Ay...esas cocinas con historia y esas manos con tanta magia que se traduce en maravillosos platos para compartir con gente querida. Ale, que lindas personas vas conociendo con los años y que hermoso gesto el de darlas a conocer y compartir sus recetas estrellas con nosotras. Adoro tus recorridos, tus relatos y esos lugares tan bellos que, con un poco de suerte, pronto conoceré algunos. Besos!

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© ALMA CALMA Maira Gall.